domingo, 19 de diciembre de 2010

Un minuto muy tarde.

El amor de mi vida que fue y ya no es me dijo "Te Amo" cuando lo dejé.
El Caballero que no fue amor me dijo "Te Quiero Mucho" cuando me dejó.
El Nuevo de palabras poderosas que no fue nada me dijo "Estás hecha una perra" cuando me fui.

Las partidas aparentemente hacen aflorar intensas sentencias.

Amar
después
temer
después
partir.



miércoles, 10 de noviembre de 2010

It ain't over til it's over...

Yo venía hablando sobre lo poderosas que son las palabras.
Bueno, no se imaginan lo poderosa que puede ser una imagen.
Yo venía bien, tranquila.
Se acuerdan del Caballero? Sí, ese que se fue de golpe. El del sexo encantador.
El que apareció en la red social un día.
Hoy apareció otra vez. Acompañado.
Y después de meses, muchos meses, sentí que todavía se me puede romper el corazón.
Increíblemente, me paralicé.
Lo más terrible es que no me lo esperaba.
No es que no esperaba verlo acompañado.
No esperaba que me afectara de forma alguna. Después de todo, era uno más de la lista.
A veces, sólo a veces, me siento equivocada. Fuera de lugar. Hoy es uno de esos días.

martes, 9 de noviembre de 2010

viernes, 5 de noviembre de 2010

Era Obvio

Y eso que es difícil que yo baje la guardia...
Estas últimas semanas fueron muy intensas en mi vida.
Una pérdida, importantísima, casi casi diría yo familiar, hizo que se modificara todo mi esquema de vida y resignificara varios vínculos afectivos.
Descubrí a un grupo de mujeres hermosas, inteligentes, fuertes y compañeras que me ayudaron a atravesar mi duelo. No creí que esto fuera posible. Pero me lo permití.
También me permití que este nuevo que apareció me gustara.
Error, clarísimo error.
Lo que tiene de brillante lo tiene de desubicado. Pero quién es una para decidir en qué momentos la razón actúa sobre los sentimientos... Un momento! Yo siempre hice primar a la razón! Qué me pasó?
La categoría "compañero" adquirió una nueva dimensión en mi vida en los últimos tiempos. Implica un montón de cosas que antes daba por descartadas.
Aún así, éste que es compañero carece de las condiciones básicas para poder abrazarlo como tal.
Primero y principal, básico casi diría, me rechazó con una cordialidad inusitada.
Y joder, qué poca tolerancia que tengo al rechazo últimamente.
Pero una nunca debe perder la elegancia y lo convertimos en un hecho casi intrascendente, como siempre recurrí al humor y la ironía para no dejar entrever el pequeño (no tan pequeño) magullón que dejaron sus palabras al pasar.
Yo lo había anticipado.
Las palabras son muy poderosas.
Y esta vez, golpearon de revés.

domingo, 24 de octubre de 2010

So Pure...

Y a este otro que apareció, lo conocí.
Me gustó.
Sigo creyendo que las palabras son muy poderosas.
Ahora habrá que ver si de algún modo jugaron a mi favor o sólamente sirvieron para cumplir con el momento.

Mientras tanto, espero. Y me distraigo.
No debería.

jueves, 21 de octubre de 2010

Platónico

Y así de fácil, apareció uno que hizo desaparecer al otro.
Lo curioso es que todavía no lo conozco.
Qué extrañas son las cosas a veces.
Pero las palabras son poderosas. Muy poderosas.

lunes, 4 de octubre de 2010

I want you (He's so Heavy...)

Basta de remar contra la corriente.

Ya ni siquiera es remar. Es pegar brazadas agónicas ante un tsunami, que arrasa con todo y no deja ni la huella en la costa. Sólo deja destrucción.

Eso es él. Una gran ola de nada, de vacío, es como la Nada de La Historia Sin Fin. Cada vez que se acerca, más grande es la Nada.

Y en mi afán de no bajar los brazos nunca, insisto, e insisto, y me aferro a las pequeñas cosas para hacer de cuenta que le importo un poco.

Me quiere nada. Gabo Ferro es tan sabio a veces. Calvas Margaritas.

En menos de una semana me habló de todas las formas posibles. Y no puedo creerle nada. Tan jodida estoy, tan descreída de todo y de todos estoy, que me habla y no puedo creerle.
Me duele no creerle, pero cómo hacerlo.
Si me bolacea. Me patea para adelante. Me dice que sí, pero no. Me dice que no, pero sí.

Yo sé que tú sabes que yo sé que tú sabes que yo sé que tú sabes...

Él sabe. Y si no sabe completamente, debe tener una leve idea.

Pero la Nada se lo come todo. Engulle como un Kraken.

Está tan cerca. Pero MUY lejos. No se me acerca. No es como antes.

La primera impresión: se aburrió de mí. Lo curioso es que yo debería haberme aburrido de sus mañas antes. Pero le dí una oportunidad a un sentimiento diferente. Total, qué había para perder. Absolutamente nada. Un tipo al que yo poco antes detestaba, podía ser un buen experimento.

Así que sí, se aburrió. Ponele. Tal vez no, pero quién lo sabe, si cada vez que le hablo siento que me miente. Es imposible hablar seriamente con él.

La sensación de que se avergüenza de ser visto conmigo es aún peor. No sé si es real, pero que hay una incomodidad no me lo puede negar nadie.

Y para terminar, el hacerse el indiferente me cansó. Yo no necesito un indiferente, sino alguien que se ocupe medianamente de mí.

Ya estoy grande para jueguitos, y esto me destruye. No juego, no quiero jugar.

Movés vos. Si es por mí, tablas.